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Bienestar

Cada cuánto desparasitarse un adulto

7 de noviembre de 20266 min de lecturaPor Santiago · equipo Sebian Lab
Portada del artículo: Cada cuánto desparasitarse un adulto

¿Cada cuánto desparasitarse si eres adulto? La respuesta corta: no hay una fecha fija para todo el mundo. En muchas casas colombianas sigue viva la costumbre de «la purga» una o dos veces al año, para grandes y chicos por igual. Pero las recomendaciones de salud pública hablan de grupos de riesgo y de zonas concretas, no de un calendario para cualquier adulto sano. Aquí te explicamos qué dice la Organización Mundial de la Salud, qué mitos conviene dejar atrás y qué hábitos sí te protegen.

Lo que recomienda la OMS

La OMS recomienda dar antiparasitario de forma periódica, sin examen previo, a las personas en riesgo que viven en zonas donde estos parásitos son frecuentes. Esos grupos son:

  • Niños en edad preescolar.
  • Niños en edad escolar.
  • Mujeres en edad reproductiva, incluidas las embarazadas en el segundo y tercer trimestre y las que están lactando.
  • Adultos en algunos oficios de alto riesgo, como la minería o la recolección en cultivos.

Fíjate en lo que no está: la recomendación de purgar a todos los adultos por rutina. Para un adulto sano que vive en una ciudad con agua potable, la decisión depende de su caso: dónde vive, en qué trabaja, si tiene síntomas, si alguien en la casa tiene un diagnóstico. Eso lo define el médico, y en la EPS lo puedes preguntar en medicina general.

Cómo llegan los parásitos al cuerpo

Según la OMS, se estima que unos 1.500 millones de personas en el mundo, el 24 % de la población, tienen parásitos que se transmiten por la tierra. Sus huevos salen en las heces de personas infectadas y contaminan el suelo donde no hay buen saneamiento. De ahí llegan a otras personas así:

  • Al comer verduras que no se cocinaron, lavaron o pelaron bien.
  • Al tomar agua contaminada.
  • Cuando los niños juegan en la tierra y se llevan las manos a la boca sin lavarlas.
  • Al caminar descalzo en tierra contaminada: algunas larvas entran por la piel.

La OMS aclara que estos parásitos no pasan directamente de una persona a otra: el camino es la tierra, el agua y la comida.

Mitos que vale la pena revisar

  • «Todos debemos purgarnos cada seis meses». No es lo que recomienda la OMS para adultos sanos fuera de los grupos de riesgo. El antiparasitario es un medicamento y se toma cuando hay razón.
  • «Se toma con la luna». La fase de la luna no tiene nada que ver con cuándo tomarlo. El momento lo indica el médico.
  • «Si rechino los dientes de noche, tengo parásitos». No es una forma de saberlo. Para eso está el examen de materia fecal.
  • «Una purga natural reemplaza el antiparasitario». Ninguna hierba, aceite ni combo de TikTok tiene esa evidencia en personas.
  • «Desparasitarse es limpiar el colon». Son cosas distintas, y lo segundo no es un procedimiento que necesites hacer en casa.

Cuándo sí consultar

Pide cita si tienes diarrea que no se quita, dolor de barriga frecuente, picazón en el ano en la noche, si viste gusanos en las heces, si bajaste de peso sin buscarlo, o si vives o trabajas en zona rural y andas descalzo o tomas agua sin tratar. También si a un niño de la casa le diagnosticaron parásitos: el médico te dirá si el resto de la familia necesita tratamiento. Los síntomas más comunes están en «Parásitos intestinales: síntomas y cuándo consultar».

Cómo es el examen

El examen de materia fecal, que muchos conocen como coprológico, se pide por la EPS o en un laboratorio particular. Te entregan un recipiente para recoger una muestra pequeña y te explican cómo y cuándo llevarla; sigue esas indicaciones al pie de la letra, porque una muestra mal tomada puede dar un resultado que no sirve. A veces el médico pide repetirlo. Con el resultado en la mano, decide si necesitas tratamiento y cuál, y si alguien más de la casa debe tomarlo.

Si tienes niños en casa

Los niños en edad preescolar y escolar están entre los grupos que la OMS prioriza, porque juegan en la tierra, se llevan las manos a la boca y se reinfectan con facilidad. En su caso, el pediatra o el médico de la EPS define si toca desparasitar y con qué medicamento. No les des el antiparasitario de un adulto, no partas pastillas por tu cuenta y no repitas la dosis porque «la otra vez no sirvió»: si hay dudas, se vuelve a consultar.

La prevención que sí funciona

  • Lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño y antes de cocinar o comer.
  • Hervir o filtrar el agua donde no es potable, también la del hielo y los jugos.
  • Lavar bien frutas y verduras con agua potable, sobre todo las que se comen crudas, como la lechuga y el cilantro.
  • Cocinar bien la comida y desconfiar de las ensaladas en sitios donde no sabes cómo se lavan.
  • Usar zapatos en tierra, en la finca y en el campo.
  • Mantener las uñas de los niños cortas y enseñarles a lavarse las manos al entrar de jugar.

Dónde encaja la semilla negra

Como un hábito de bienestar digestivo, no como purga. Si te interesa ese lado, lo que se ha estudiado está en «Semilla negra para la digestión y la hinchazón». Se toma con una comida, en la cantidad que indique la etiqueta, y si estás tomando un antiparasitario u otro medicamento, pregúntale al médico antes de sumarla.

Para tu rutina diaria, nuestra semilla negra viene en cápsulas blandas de un solo ingrediente. No reemplaza el antiparasitario, y no te vamos a decir lo contrario.

Fuentes

  1. Organización Mundial de la Salud (2023). Soil-transmitted helminth infections, nota descriptiva. Consultado el 25-oct-2026.
  2. Yahia SH y cols. (2023). The potential therapeutic effect of Nigella sativa and Zingiber officinale extracts versus Nitazoxanide drug against experimentally induced cryptosporidiosis in laboratory mice. J Parasit Dis. Consultado el 25-oct-2026.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud. La semilla negra es un suplemento dietario: no es un medicamento y no previene, trata ni cura enfermedades.

Foto de portada: Kampus Production, en Pexels.