Cuánto cuesta cuidarse de verdad: el costo por día
El precio del frasco es el número más visible y el menos útil. Lo que realmente importa es cuánto te cuesta un día de uso — y ahí los productos se ordenan distinto.
La cuenta que casi nadie hace
Divide el precio entre las porciones reales que rinde el envase según tu dosis. No según la dosis mínima de la etiqueta: según la que vas a usar tú. Ese número es tu costo por día.
Por qué el volumen cambia el resultado
Un frasco individual siempre tiene el costo por día más alto. Al llevar dos o tres, el costo por porción baja y además desaparece la interrupción del hábito — no te quedas sin producto a mitad de mes esperando un nuevo pedido.
Compáralo con algo cotidiano
Puesto en costo por día, un suplemento funcional suele quedar en el rango de un café o un pasaje. Verlo así lo saca del terreno del gasto grande y lo pone donde pertenece: un hábito pequeño, sostenido.