Cómo comparar dos suplementos de fibra sin perderte
En el estante, dos productos de fibra pueden verse casi idénticos y costar muy distinto. La diferencia casi nunca está en el envase — está en cuatro datos que suelen aparecer en letra pequeña.
1. Gramos de fibra por porción, no por envase
Un envase de 400 g no aporta 400 g de fibra. Busca el dato por porción y compáralo entre productos usando la misma medida. Es el número más importante y el que más se esconde.
2. Qué tipo de fibra trae
Fibra soluble e insoluble hacen cosas distintas. Una fórmula que combina varias fuentes suele sentarse mejor que una que apuesta todo a una sola fibra en dosis alta.
3. Cuántas porciones rinde de verdad
Si la dosis recomendada es de 20 g y el envase trae 400 g, rinde 20 porciones. Si tu nivel de actividad pide 40 g, rinde 10. Ese cálculo cambia por completo el costo real por día.
4. Si tiene registro sanitario vigente
En Colombia eso significa registro INVIMA. Es lo mínimo verificable, y es la diferencia entre un producto auditado y uno que simplemente afirma cosas en su etiqueta.