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Ingredientes

Aceite de semilla negra: qué es y para qué sirve

26 de octubre de 20267 min de lecturaPor Santiago · equipo Sebian Lab
Portada del artículo: Aceite de semilla negra: qué es y para qué sirve

Este octubre la semilla negra se volvió tema en Colombia. Aparece en videos de TikTok, en anuncios de Facebook y en el grupo de WhatsApp de la familia, casi siempre con promesas enormes. Antes de comprar o de descartarla vale la pena saber qué es, de dónde viene y qué se ha estudiado de verdad en personas. Esta es la guía de base de nuestra serie: corta en lo obvio y honesta en lo que todavía no se sabe.

Qué es la semilla negra

La semilla negra es la semilla de la Nigella sativa, una planta pequeña de flores claras de la familia de las ranunculáceas. En inglés la llaman black seed o black cumin, y en otros países kalonji. No es el ajonjolí negro ni el comino de la cocina, aunque a veces se confunden por el nombre. Sus semillas son diminutas, negras y angulosas, y tienen un sabor amargo y algo picante. El aceite se obtiene de esas semillas, y es lo que viene dentro de las cápsulas blandas que se venden hoy.

Su uso como alimento no es nuevo. Una revisión publicada en 2022 sobre su seguridad como ingrediente habla de unos tres milenios de uso en culturas del Medio y del Lejano Oriente, donde se sigue poniendo sobre panes, quesos y guisos.

Una historia larga en la medicina tradicional

Además de condimento, la semilla negra ocupa un lugar en sistemas de medicina tradicional como el Unani, el Ayurveda y el Siddha, y en la tradición conocida como medicina profética del mundo islámico. Una revisión de 2013 recoge los usos que se le han dado por generaciones: para la digestión, el apetito, el hígado, la presión, el dolor y la piel. Ese recorrido explica su fama, pero conviene separar dos cosas: que algo se use desde hace siglos dice mucho de una cultura y poco de lo que hace en el cuerpo. Para eso están los estudios.

Qué tiene por dentro: la timoquinona

El compuesto que más se estudia es la timoquinona, el más abundante del aceite volátil de la semilla. Las revisiones científicas le atribuyen buena parte de las propiedades que se investigan en la semilla negra. Pero su cantidad no es fija: cambia según el origen del cultivo, la madurez de la semilla y la forma de extraer el aceite. Por eso algunos fabricantes anuncian su porcentaje. El de nuestro frasco, según el fabricante, es de 4,64 %; es un dato de ellos, no una medición nuestra. Lo explicamos en «Timoquinona: qué es y por qué importa».

Qué dicen los estudios en personas

Aquí está la parte que casi ningún anuncio cuenta. Hay estudios en personas para algunos usos, y ninguno para otros que se repiten mucho en redes:

  • Colesterol: un metaanálisis de 2016 que reunió 17 ensayos con placebo encontró bajas moderadas en el colesterol total, el LDL y los triglicéridos, sin cambio en el HDL. El detalle está en «Semilla negra y colesterol: lo que dicen los estudios».
  • Azúcar en la sangre: otro metaanálisis, de 2019 y también con 17 ensayos, encontró bajas en la glucosa en ayunas y en la hemoglobina glicosilada, como complemento.
  • Digestión: un ensayo con 70 personas con dispepsia funcional usó el aceite mezclado con miel, además de su tratamiento. Lo contamos en «Semilla negra para la digestión y la hinchazón».
  • Rodillas: hay ensayos pequeños, y una revisión de 2024 concluye que su baja calidad no permite recomendarla. Más en «Semilla negra y rodillas: lo que se sabe del dolor».
  • Defensas: un solo ensayo pequeño, en 52 jóvenes sanos, midió cambios en el examen de sangre, no en gripas. Ver «Semilla negra y defensas: un hábito, no un escudo».
  • Próstata y herpes: no hay ensayos publicados en personas. Lo explicamos sin rodeos en «Semilla negra y próstata: qué se sabe y qué no» y en «¿La semilla negra sirve para el herpes? Lo honesto».

Entonces, ¿para qué sirve?

Para quien quiere sumar un hábito diario de bienestar, con un ingrediente de larga tradición y estudios que van en una dirección prometedora, la semilla negra tiene sentido. Para quien busca resolver una enfermedad, no: ese camino empieza en el médico, y la semilla negra, como mucho, lo acompaña. Ese es el lugar que le damos en Sebian Lab: un solo ingrediente, en cápsula blanda, tomado todos los días con una comida.

Cómo hacerlo bien está en «Cómo tomar el aceite de semilla negra en cápsulas», y cómo saber que el frasco es lo que dice ser, en «Cómo reconocer un aceite de semilla negra original».

Quién debe tener cuidado

Que sea natural no quiere decir que sea para todos. Las embarazadas, quien toma medicamentos para el azúcar, la presión o la coagulación, quien tiene una cirugía cerca y las personas con enfermedad del riñón deben consultar antes. Y el aceite puro aplicado en la piel ha causado reacciones alérgicas en algunas personas. Todo eso, con sus fuentes, está en «Contraindicaciones del aceite de semilla negra».

Si quieres conocerla, nuestra semilla negra viene en frasco de 60 cápsulas blandas de aceite etíope, con envío a toda Colombia y la opción de pagar al recibir.

Fuentes

  1. Ahmad A y cols. (2013). A review on therapeutic potential of Nigella sativa. Asian Pac J Trop Biomed. Consultado el 25-oct-2026.
  2. Burdock GA (2022). Assessment of black cumin (Nigella sativa L.) as a food ingredient and putative therapeutic agent. Regul Toxicol Pharmacol. Consultado el 25-oct-2026.
  3. Darakhshan S y cols. (2015). Thymoquinone and its therapeutic potentials. Pharmacol Res. Consultado el 25-oct-2026.
  4. Sahebkar A y cols. (2016). Nigella sativa (black seed) effects on plasma lipid concentrations in humans: systematic review and meta-analysis. Pharmacol Res. Consultado el 25-oct-2026.
  5. Askari G y cols. (2019). Effect of Nigella sativa supplementation on glycemic control: systematic review and meta-analysis. Phytother Res. Consultado el 25-oct-2026.
  6. Mousavi SE y cols. (2024). The efficacy and safety of Nigella sativa in the management of osteoarthritis: a systematic review. Health Sci Rep. Consultado el 25-oct-2026.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud. La semilla negra es un suplemento dietario: no es un medicamento y no previene, trata ni cura enfermedades.

Foto de portada: Marek Ruczaj, en Pexels.