Qué es la próstata y qué cambia en ella después de los 45
La próstata es una glándula del tamaño aproximado de una nuez que rodea la uretra, el conducto por el que sale la orina, justo debajo de la vejiga. Durante buena parte de la vida pasa desapercibida, pero después de los 45 años empieza a ser un tema de conversación con el médico: es la etapa en la que los cambios de la próstata se vuelven más frecuentes. Esta guía explica qué hace la glándula, qué le puede pasar con los años y por qué conviene consultar en lugar de adivinar.
¿Qué es la próstata y para qué sirve?
La próstata produce parte del líquido que acompaña a los espermatozoides en el semen. Como rodea la uretra, cualquier cambio en su tamaño o en su estado de inflamación puede alterar la forma en que sale la orina, y por eso sus cambios se notan primero en el baño.
¿Qué cambia en la próstata después de los 45?
Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón de Estados Unidos (NIDDK), la hiperplasia prostática benigna es el trastorno de próstata más común en hombres mayores de 50 años y rara vez da síntomas antes de los 40. Tres situaciones se distinguen:
- Hiperplasia prostática benigna (crecimiento que no es cáncer): el NIDDK reporta que, con diagnóstico, afecta a entre el 5 % y el 6 % de los hombres de 40 a 64 años y a entre el 29 % y el 33 % de los de 65 años o más.
- Prostatitis (inflamación): según el mismo instituto, es el trastorno urinario más frecuente en hombres menores de 50 años y el tercero más frecuente en los mayores de 50.
- Cáncer de próstata: puede no dar síntomas. El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF) señala que muchos hombres con este cáncer nunca los presentan y que, sin tamizaje, no sabrían que lo tienen.
¿Por qué los síntomas de unas y otras condiciones se parecen tanto?
Dificultad para empezar a orinar, chorro débil o que se interrumpe, necesidad de orinar con frecuencia o con urgencia y levantarse de noche al baño son síntomas que el NIDDK asocia con el crecimiento benigno. Pero el mismo instituto aclara que también pueden venir de problemas de la vejiga, de una infección urinaria, de una prostatitis o de un cáncer de próstata. Por eso nadie debería ponerse el diagnóstico solo: la causa se distingue con la historia clínica, el examen físico y las pruebas que indique el médico.
¿Qué papel tiene la alimentación?
Sobre la prostatitis, el NIDDK dice que los investigadores no han encontrado que la dieta o la nutrición la causen ni la eviten. Es una buena vara para leer cualquier promesa: ningún alimento ni suplemento reemplaza la valoración médica de la próstata. Lo que sí se estudia, y lo contamos en esta serie, es qué se sabe de ingredientes como la maca, el borojó o el zinc, y qué todavía no se sabe.
Musfort es un tónico de uso diario con maca, borojó y chontaduro, sin cafeína, que se toma por la mañana. No es un producto para la próstata y no sustituye ninguna consulta ni examen: si hay síntomas urinarios o la edad lo amerita, el chequeo va primero.
Este es el primero de diez artículos sobre la próstata después de los 45. Los siguientes explican «Prostatitis: qué es, qué tipos hay y por qué ocurre», «Hiperplasia prostática benigna: qué es y a quién le pasa» y «PSA y tacto rectal: qué son y cuándo hablarlo con el médico».
Este contenido es informativo y no reemplaza el consejo de un profesional de salud. Musfort y Vitalfit son suplementos funcionales de origen natural con registro INVIMA; no son medicamentos.
Fuentes
- NIDDK. Agrandamiento de la próstata (hiperplasia prostática benigna). Consultado el 18-oct-2026.
- NIDDK (Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón, EE. UU.). Prostatitis: inflamación de la próstata. Consultado el 18-oct-2026.
- US Preventive Services Task Force (2018). Screening for Prostate Cancer: recommendation statement. JAMA 319(18):1901-1913.
